Desde niños tuvimos grandes sueños, pero cuando crecimos las situaciones, las circunstancias, las personas que nos rodeaban y el ambiente en que nos criamos nos hicieron perder la capacidad de soñar.

Las personas que han perdido la capacidad de soñar, han perdido su razón de vivir. Muchos han llevado sus sueños al tamaño de su cheque, por eso, es que ya no tienen sueños.

Estoy seguro, que si estás leyendo este artículo, es porque aún tienes sueños. Quizás han estado dormido, pero cada vez que escuchas algo vuelven y reviven, porque continúan ahí.

Te reto a transformar tu situación, y la de aquellos que te rodean. Enfoca tu energía y tu pasión por ir tras de tus sueños, hasta que los alcances.