La única necesidad que las ovejas sentían era la del agua y la de la comida. Aunque los días fueran todos iguales, con largas horas arrastrándose entre el nacimiento y la puesta del sol; aunque jamás hubieran leído un solo libro en sus cortas vidas y no conocieran la lengua de los hombres que contaban las novedades en las aldeas, ellas estaban contentas con su alimento, y eso bastaba. A cambio, ofrecían generosamente su lana, su compañía y —de vez en cuando— su carne.

El problema es que ellas no se dan cuenta de que están haciendo caminos nuevos cada día. No perciben que los pastos cambian, que las estaciones son diferentes, porque sólo están preocupadas por el agua y la comida. Quizá suceda lo mismo con todos nosotros.

Cuando llega las situaciones difíciles sueles pensar: «Cuando yo estaba con las ovejas era feliz, e irradiaba siempre felicidad a mi alrededor. Las personas me veían llegar y me recibían bien. Pero ahora estoy triste e infeliz. ¿Qué haré? Voy a ser más duro y no confiaré más en las personas, porque una de ellas me traicionó. Voy a odiar a los que encontraron tesoros escondidos, porque yo no encontré el mío. Y siempre procuraré conservar lo poco que tengo, porque soy demasiado pequeño para abarcar al mundo.»

Pero cuando decides hacer frente a las situaciones comienzas a mirar a tu alrededor, buscando a tus ovejas, y te das cuenta de que estas en otro mundo.  En vez de sentirte triste, te sientes feliz. Ya no tienes que seguir buscando agua y comida; ahora puedes seguir en busca de un tesoro. No tienes un centavo en el bolsillo, pero tienes fe en la vida. Entonces decides ser un aventurero, igual que los personajes de los libros que sueles leer. 

Es justamente la posibilidad de realizar un sueño lo que hace que la vida sea interesante.

Los sueños son el lenguaje de Dios. Cuando Él habla el lenguaje del mundo, yo puedo interpretarlo. Pero si habla el lenguaje de tu alma, sólo tú podrás entenderlo.

Cuando vemos siempre a las mismas personas terminamos haciendo que pasen a formar parte de nuestras vidas. Y como ellas forman parte de nuestras vidas, pasan también a querer modificar nuestras vidas. Y si no somos como ellas esperan que seamos, se molestan. Porque todas las personas saben exactamente cómo debemos vivir nuestra vida.

Y nunca tienen idea de cómo deben vivir sus propias vidas y no saben transformar sus sueños en realidad.

En un determinado momento de nuestra existencia, perdemos el control de nuestras vidas, y éstas pasan a ser gobernadas por el destino. Ésta es la mayor mentira del mundo.

La Leyenda Personal es aquello que siempre deseaste hacer.  Todas las personas, al comienzo de su juventud, saben cuál es su Leyenda Personal. En ese momento de la vida todo se ve claro, todo es posible, y ellas no tienen miedo de soñar y desear todo aquello que les gustaría hacer en sus vidas. No obstante, a medida que el tiempo va pasando, una misteriosa fuerza trata de convencerlas de que es imposible realizar la Leyenda Personal.

Hay fuerzas misteriosas que parecen malas, pero en verdad te están enseñando cómo realizar tu Leyenda Personal. Están preparando tu espíritu y tu voluntad, porque existe una gran verdad en este planeta; seas quien seas o hagas lo que hagas, cuando deseas con firmeza alguna cosa, es porque este deseo nació en el alma del Universo. Es tu misión en la Tierra.

El Alma del Mundo se alimenta con la felicidad de las personas o con la infelicidad, la envidia, los celos. Cumplir su Leyenda Personal es la única obligación de los hombres. Todo es una sola cosa. Y cuando quieres algo, todo el Universo conspira para que realices tu deseo.

La gente siempre está en condiciones de realizar lo que sueña.  Tenemos que estar siempre preparados para las sorpresas del tiempo.

A veces aparezco bajo la forma de una buena salida, de una buena idea.  Otras veces, en un momento crucial, hago que todo se vuelva más fácil. Y cosas así.  Pero la mayor parte de la gente no se da cuenta, pero jamás dejo de aparecer.

Las personas aprenden muy pronto su razón de vivir. Quizá también sea por eso que desisten tan pronto.  Pero así es el mundo.

Los tesoros son levantados de la tierra por los torrentes de agua, y enterrados también por ellos.

Si empiezas por prometer lo que aún no tienes, perderás tu voluntad para conseguirlo. Es bueno que aprendas que todo en la vida tiene un precio. Y esto es lo que los Guerreros de la Luz intentan enseñar.

Muchas veces tienes que decidirte entre una cosa a la que te has acostumbrado y una cosa que te gustaría tener.

Cuando todos los días parecen iguales es porque las personas han dejado de percibir las cosas buenas que aparecen en sus vidas siempre que el sol cruza el cielo.

Levante había comenzado a soplar con más fuerza y él se quedó sintiendo el viento en el rostro. El viento traía a los moros, es verdad, pero también traía el olor del desierto y de las mujeres cubiertas con velo. Traía el sudor y los sueños de los hombres que un día habían partido en busca de lo desconocido, de oro, de aventuras… y de pirámides. Cuando comienzas a envidiar la libertad del viento, y percibes que podrías ser como él,  nada te lo podrá impedir, excepto tú mismo.

Para llegar hasta el tesoro tendrás que seguir las señales. Dios escribió en el mundo el camino que cada hombre debe seguir. Sólo hay que leer lo que Él escribió para ti.

No te olvides de que todo es una sola cosa. Y, sobre todo, no te olvides de llegar hasta el fin de tu Leyenda Personal.

Recuerda que no puedes confiar en un hombre si no conoces su casa.

El secreto de la felicidad está en mirar todas las maravillas del mundo, pero sin olvidarse nunca de tus responsabilidades.

Debes leer en la tierra y en los cielos las condiciones del camino que debes seguir.  Aprende que cierto pájaro indica la cercanía de alguna serpiente, y que determinado arbusto es señal de la presencia de agua a pocos kilómetros.

En la vida a veces las cosas cambian en el espacio de un simple grito, antes de que las personas puedan acostumbrarse a ellas.

Un puerto siempre está lleno de ladrones, pero cuando quieres una cosa, todo el Universo conspira para ayudarte a conseguirla.

Aprende a respetar y a seguir las señales.

Es importante poder saber si una persona está próxima o distante de su Leyenda Personal sólo con mirarla.

Existe un lenguaje que va más allá de las palabras. Estas aprendiendo varias cosas nuevas. Cosas que ya habías experimentado y que, sin embargo, eran nuevas porque habían pasado por ti sin notarlas. Y no las habías notado porque estabas acostumbrado a ellas. «Si aprendes a descifrar este lenguaje sin palabras, conseguirás descifrar el mundo.» «Todo es una sola cosa».

«El Mercader de Cristales vio nacer el día y sintió la misma angustia que experimentaba todas las mañanas. Llevaba casi treinta años en aquel mismo lugar, una tienda en lo alto de una ladera, donde raramente pasaba un comprador. Ahora era tarde para cambiar las cosas: lo único que sabía hacer en la vida era comprar y vender cristal. Hubo un tiempo en que mucha gente conocía su tienda: mercaderes árabes, geólogos franceses e ingleses, soldados alemanes, siempre con dinero en el bolsillo. En aquella época era una gran aventura vender cristales y él pensaba que se haría rico y que tendría hermosas mujeres en su vejez.«

Pero el tiempo fue pasando y la ciudad se transformó y el comercio cambió de rumbo. Los vecinos se mudaron, y en la ladera quedaron muy pocas tiendas. Y nadie subía la ladera por unas pocas tiendas. Pero el Mercader de Cristales no tenía elección. Había pasado treinta años de su vida comprando y vendiendo piezas de cristal, y ahora era demasiado tarde para cambiar de rumbo.«

«Las personas hablan mucho de señales, pero no se dan cuenta de lo que están diciendo. De la misma manera que muchas veces no te das cuenta de que desde hacía muchos años hablabas con ovejas un lenguaje sin palabras.»

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